Entradas populares

miércoles, 22 de julio de 2026

La vida como representación,

 

Cuarenta y dos (806)

            “El ensueño mismo nace, no de la razón, sino de la oscuridad de un interior no revelado todavía”      (María Zambrano, “España, sueño y verdad”)

 

           


La vida como representación,

como obra de teatro en curso

sobre el escenario del tiempo

y del espacio,

entramos en ella

como  desde las sombras

en el despertar del sueño,

__ un sueño que era caída

desde la que levantarse__.

No somos como la planta

Que tiene su lugar fijo,

que solo se mueve

al aire de la brisa…

Debemos buscar nuestro lugar

en lo que llamamos viva,

en al corriente que nos lleva

y que puede acercarnos a la orilla.

Del tiempo del ensueño

debemos pasar a la vigilia

__*”pues donde comienza la vida

comienza la discontinuidad”__

así que el hombre escindido,

roto, quebrado

            en la caída,

busca su lugar en el tiempo,

escondido, ausente

            cuando duerme,

y debe surgir a la luz

pasar a al vigilia,

el tiempo que le espera

            en su transitar

__no admite estado de latencia

tan vecino de la muerte__.

El ser humano cambia de lugar,

pero no de condición

tan fácilmente

del sueño al despertar

a la luz y al tormento de vivir…

Estar despierto

es recorrer el espacio físico

enseñoreándose de un lugar

y para ello

debe estar presente

hacer presa sobre sí mismo

sentirse en unidad consigo

uno como ser

haciéndose presente

haciéndose uno

__*”el lugar del sujeto pensante,

el ser uno sintiéndose ser”__

 

* Citas de María Zambrano, “Los sueños y el tiempo”

 

Mariano Ibeas 01/05/2025

No hay comentarios:

Publicar un comentario