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miércoles, 6 de mayo de 2026

Paseas la ciudad...

 


CUARENTA Y CINCO

Él me dijo:

            ¿Qué hace la poesía?, Te pregunta el dinero. Nada.

(Adonis, Adoniada, Pág, 212)

 

Paseas la ciudad;

las calles

no responden

a los pasos de los visitantes.

Pasaban por aquí

__ están de paso,

desde hace dos mil años

están de paso__

los edificios son de barro

y también están de paso.

Amasaron barro

y no terminaron de escribir

            sus versos, sus aleyas,

en los muros;

los que los construyeron

todos están muertos,

como tú,

que lo estarás pronto

y de tus pasos

no quedará ni rastro.

El sueño no tiene

puerta de salida:

te quedaste dentro

y tu realidad es una puerta

            una habitación vacía,

sin ventanas…

¿Qué hace la poesía?

__ preguntan

los dueños del dinero__.

Nada, no hace nada.

Y sigues haciendo

            cábalas

sobre tu propio extravío,

sobre la importancia

            de la llama

sobre qué hacen los cielos

que ya no te cobijan.

¡Nada!

 

Mariano Ibeas 13/03/2026

 

martes, 5 de mayo de 2026

Me quedaré aquí...

 


CUARENTA Y CUATRO

Él me dijo:

No viajaré más. No iré a ningún paraíso cercano”.

            (Adonis, Adoniada, Pág. 201)

 

Me quedaré aquí,

            en este paraíso

esperando

a que venga el ángel

con la espada…

¿es la vida

            la que instruye

o es la muerte?

¿Aprendemos solo al final

cuando ya no hay tiempo

            ni remedio?

¿Deberemos seguir creyendo

            en  las promesas

sin poder sacudir

            el polvo del sudario?

No viajaré más,

ni buscaré un paraíso

            lejano

donde ni siquiera

esté abierta  la puerta

y hay un ángel

            con espada

            esperando.

No buscaré el éxtasis

            del amor,

ni me asomaré

            al vértigo

            del abismo.

La iglesia está en silencio

y arde Nôtre Dame

en una luz

            cargada de cenizas,

como si las nubes

vinieran a habitar

en su regazo.

¿Acaso sigues creyendo

en los milagros?

La muerte es un sueño,

un sueño victorioso

que lo invade todo…!

 

Mariano Ibeas 12/03/2026

lunes, 4 de mayo de 2026

Imagino...

 


CUARENTA Y TRES (II)

Él me dijo:

¿Es la vida lo que nos instruye o es la muerte.

¿Qué creer? Una promesa.

            (Adonis, Adoniada, Pág. 211

 

Imagino,

__ si el río enfermara__,

si se secara

            y se convirtiera en polvo

para las criaturas

            de sus profundidades,

no habría salida

y en la superficie tampoco,

nada subsistiría.

Imagino la tierra

            en esta desolación

sin sabiduría, sin respuesta.

¿Acaso todo lo que nace

            en esta tierra

es una piltrafa, un harapo

tejido por la mano

del delirio y la desolación?

¿Cómo curar este suelo

si no es con un puñado

            de tierra

que se lanza sobre el cadáver?

He escuchado las voces

            de la aves en la orilla,

el murmullo quedo

            de las estatuas en el parque,

observo el rubor

            de los patos del estanque,

la luz difusa

que declina…

En estos momentos

presiento

que mi vida es un manto,

un abrigo glorioso

que me acompaña

            desde siempre,

pero que se deshila

            lentamente,

            hilo a hilo,

y cada vez

que intento remendarlo

la aguja de mi voz

            se quiebra

y se descose,

como si mi voz mendigara

a la puerta de la muerte!

 

Mariano Ibeas 11/03/2026

 

jueves, 30 de abril de 2026

¿Qué haré...?

CUARENTA Y DOS (I)

“Él me dijo:

¿Cómo curar este suelo si no es con un puñado de tierra?

(Adonis, Adoniada, Pág. 211)

 

¿Qué haré

los próximos años?

Acaso pondré al río

como ejemplo:

Pasearé sus orillas,

su color de barro

            tras las tormentas,

la nieve líquida

            tras los mayencos?

Un río que fluye

            impasible

por la tierra sedienta,

que arrastra turbulento

alegrías y tristezas…

Que ya no vuelve.

Haré como él

en los próximos años

quizás tampoco lo preveo

posible , sin embargo.

 

Mariano Ibeas 11/03/2026

 

 



lunes, 27 de abril de 2026

En el estanque...

 


CUARENTA Y UNO

“Él me dijo:

            Él abre sus cántaros en el inicio de las palabras,

Vierte sobre la gente su elixir”

            (Adonis, Adoniada, Pág. 210)

 

En el estanque

esta mañana

hay un nenúfar oriental

            que se abre;

oigo la flauta

del encantador de clientes

a quienes lee el futuro

con las cartas;

la flauta me trae

            la música que nace

como el agua,

cada mañana.

Mezclaré mi cuerpo

con la música

            y el ala de las palabras

me llevará con ellas

            en volandas

hacia una danza sin igual.

El pulmón del aire,

el agua del estanque,

la luz entre las hojas,

los poemas…

Todo se conjuga

para entrar en la órbita

de lo imposible:

me siento volar

y ningún pájaro me sigue,

me siento nadar

y ningún pez del estanque

se acerca  a mis escamas

me siento brillar

y ninguna mariposa

me ha rozado de sus alas.

Soy uno con el fuego

y mi cuerpo

es devorado por el sol

que declina.

París es una llama inextinguible.

¡Sesenta años ya!

¿Para qué sirve decir:

fui joven una vez en París?

 

Mariano Ibeas 10/03/2026

viernes, 24 de abril de 2026

Te asaltan...

 


CUARENTA

“Él me dijo:

Ciertamente la duda sopla tempestuosamente, sin embargo  todo tiene derecho a vivir”

            (Adonis, Adoniada, Pág. 209)

 

Te asaltan

todas las dudas

a un tiempo.

Todo ser vivo

tiene derecho a vivir,

pero ¿Tendrá todo el derecho

a morir

como le apetezca?

__ pregunto desconcertado__.

Porque el derecho a vivir

puede darse,

aunque no siempre

            se ejerza.

Tú, por ejemplo,

fuiste el tercero

en la línea de sucesión

de tus padres,

pero los dos anteriores

se malograron,

tomaron sus precauciones

y nunca se habló de ello

en la familia.

Fueron otros

los que te lo contaron

muchos años más tarde

para que no te sintieses

            culpable.

¿Pero no tenían derecho

a vivir, aquellos dos?

No eligieron tampoco

ni vivir, ni morir.

Simplemente ocurrió,

sucedió como se suceden

las estaciones;

y en este otoño

las nubes se desvanecen,

desaparecen bajo mis pasos,

una lluvia sin agua,

una tormenta vespertina.

Octubre en estos instantes

no es más que lujuria.

 

Mariano Ibeas 10/03/2026