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lunes, 27 de abril de 2026

En el estanque...

 


CUARENTA Y UNO

“Él me dijo:

            Él abre sus cántaros en el inicio de las palabras,

Vierte sobre la gente su elixir”

            (Adonis, Adoniada, Pág. 210)

 

En el estanque

esta mañana

hay un nenúfar oriental

            que se abre;

oigo la flauta

del encantador de clientes

a quienes lee el futuro

con las cartas;

la flauta me trae

            la música que nace

como el agua,

cada mañana.

Mezclaré mi cuerpo

con la música

            y el ala de las palabras

me llevará con ellas

            en volandas

hacia una danza sin igual.

El pulmón del aire,

el agua del estanque,

la luz entre las hojas,

los poemas…

Todo se conjuga

para entrar en la órbita

de lo imposible:

me siento volar

y ningún pájaro me sigue,

me siento nadar

y ningún pez del estanque

se acerca  a mis escamas

me siento brillar

y ninguna mariposa

me ha rozado de sus alas.

Soy uno con el fuego

y mi cuerpo

es devorado por el sol

que declina.

París es una llama inextinguible.

¡Sesenta años ya!

¿Para qué sirve decir:

fui joven una vez en París?

 

Mariano Ibeas 10/03/2026

viernes, 24 de abril de 2026

Te asaltan...

 


CUARENTA

“Él me dijo:

Ciertamente la duda sopla tempestuosamente, sin embargo  todo tiene derecho a vivir”

            (Adonis, Adoniada, Pág. 209)

 

Te asaltan

todas las dudas

a un tiempo.

Todo ser vivo

tiene derecho a vivir,

pero ¿Tendrá todo el derecho

a morir

como le apetezca?

__ pregunto desconcertado__.

Porque el derecho a vivir

puede darse,

aunque no siempre

            se ejerza.

Tú, por ejemplo,

fuiste el tercero

en la línea de sucesión

de tus padres,

pero los dos anteriores

se malograron,

tomaron sus precauciones

y nunca se habló de ello

en la familia.

Fueron otros

los que te lo contaron

muchos años más tarde

para que no te sintieses

            culpable.

¿Pero no tenían derecho

a vivir, aquellos dos?

No eligieron tampoco

ni vivir, ni morir.

Simplemente ocurrió,

sucedió como se suceden

las estaciones;

y en este otoño

las nubes se desvanecen,

desaparecen bajo mis pasos,

una lluvia sin agua,

una tormenta vespertina.

Octubre en estos instantes

no es más que lujuria.

 

Mariano Ibeas 10/03/2026

miércoles, 22 de abril de 2026

Llevamos décadas...

TREINTA Y NUEVE

“Él me dijo:

¿Cómo y por dónde entrar en la órbita de lo imposible?

            (Adonis, Adoniada, Pág  209)

 

Llevamos décadas

            peleando,

llamado a los otros

            enemigos

y nadie mira hacia atrás

            con la excusa de ser

pueblo elegido,

lo que nos permite

usar y abusar

            de la tierra

a nuestro antojo:

“Esta es la tierra que Abraham

nos legó

a sus hijos para siempre”.

Y lo habéis creído.

Habéis creído que el dios,

            que el dios de Abraham

de Isaac y de Jacob,

no tiene otra cosa que hacer

que ocuparse de vosotros.

¿Y qué fue de filisteos,

cananeos,

hititas y amorreos?

No eran caso,

ellos también,

hijos de dios

            y hermanos vuestros?

Porque llamaron a su dios

de otra manera,

¿no podrán ellos

            poseer la tierra?

La que los sustenta

            bajo los pies,

la que acoge sus lágrimas

            y su sangre,

la que entierra sus cadáveres

            bajo el polvo y los escombros?

¡Maldita/bendita tierra de Israel…!

 

Mariano Ibeas 09/03/2026

 



martes, 21 de abril de 2026

Esperando el final...

TREINTA Y OCHO (II)

“Él me dijo:

Aspiro el perfume de la época mezclado con el vómito de la política”.

 

   Esperando el final:

el hongo venenoso

se expande

y me veo convertido

en moneda de cambio,

un penique, un centavo,

una miseria de metal

disuelto en calderilla,

            prostituído;

inútil rebelarse:

no puedo multiplicarme

como las arenas

            del desierto

ni desaparecer

            como el agua de lluvia

en la tierra sedienta.

Sé que estoy ahí,

esperando la llegada

de los bárbaros;

mi corazón sigue

            inhabitado,

tendido por caprichos

            salvajes,

necesito renacer despacio

acechar el momento

            de la herida

coser y descoserme

las heridas y desgarros

de mi triste sino;

no hay zurcido posible

y el camino se cierra

            a cada paso:

¿Qué son estas letras

que escriben el mundo de hoy?

¿Dónde está el camino?

¿Cuál es el sentido,

la bitácora, la alineación

entre Damasco y Roma?

            ¡Todos los caminos

conducen al infierno…!

 

Mariano Ibeas 03/03/2026

 


 

lunes, 20 de abril de 2026

No me desespero...

 


TREINTA Y SIETE (I)

“Él me dijo:

Un alma y la vida es una metáfora, aunque la llamemos realidad.”

            (Adonis, Adoniada, Pág. 207)

 

No me desespero,

pero mi esperanza

está al límite;

mantengo la vista

en la pantalla,

hasta el hartazgo…

el horror de las bombas

y los misiles

reanuda su triste melodía.

No hay un punto

            de reposo;

los amos del universo

            imponen su ley

y sus dineros;

no hay lugar

            donde reposar la vista

ni un solo espacio

            donde no fluya la sangre

donde no estalle

                        la metralla

como si fuese un video-juego

y nada más,

ajeno a la realidad

que se nos impone

cada día,

un nuevo despertar del odio

y la venganza

un nuevo ataque

de  asco y vomitina,

ningún lugar en paz:

solo el desastre

del odio y de la guerra:

¡malditos entre las naciones

los que las hacen

y las provocan…!

 

                  Mariano Ibeas, 02/03/2026

 

martes, 14 de abril de 2026

Me siento a la orilla...

TREINTA Y SEIS

“Él me dijo:

            Es nuestra época; la sangre de la poesía se derrama y la luz queda en soledad.

            (Adonis, Adoniada, Pág. 208)

 

Me siento

a la orilla del sendero

viendo pasar la vida;

la vida pasa

            y yo me quedo.

La vida,

la de los otros, pasa,

__la mía está servida__,

ofrecida a los chacales

            a las hienas,

a los buitres que vigilan

desde el roquedo

esperando su turno

            en el festín…

vigilan mis ruinas:

una parte de mí

es presa de la otra parte,

moléculas que se disgregan

entre el pavor y la alegría,

una parte de mi

            se eleva

otra parte huye

            despavorida;

desaparece ante mi

            como neblina

la razón atrapada

            en un anillo de deseos

y el corazón estéril

prisionero de su tórax

listo en el desgarre:

no  me he convertido todavía

en pasto de gusanos;

mi corazón colma mi cuerpo

y lo alimenta;

no he dejado de seguir

mi instinto

hasta el final,

órgano por órgano,

            todavía…!

 

Mariano Ibeas 01/03/2026

 



viernes, 10 de abril de 2026

Camino hacia ella...

 


TREINTA Y CINCO

“Él me dijo:

La clave  de la verdad es una lucha y el camino hacia ella

Terror y amor a la vez (Adonis, Adoniada, Pág. 207)

 

Camino hacia ella;

la verdad es una esencia

inasible y diversa,

terror y amor en contradicción

y todo a la vez

como en un universo

            por empezar;

un alma que vive

prisionera en un cuerpo

            mortal de necesidad,

una vida que es metáfora

            aunque todos la llamen

            realidad.

Vuelve a ti

y rectifica__

recuerda, que decía el poeta__

aviva la vida

y el alma despierta,

amanecerá la luz

            de amanecer.

Eleva a la categoría

            más sublime

tu miseria:

__ polvo serás,

mas polvo enamorado__

el lento trabajo

de respirar cada vez,

vive.. y deja vivir

a tu alrededor;

no esperes la paz

de los sepulcros

ni el silencio de las tumbas;

no hay tiempo,

un paso tras otro

            te acercan al final

y vendrá a ti,

inexorable

toda la verdad…!

 

Mariano Ibeas 01/03/2026