TRECE (Continuación)
El
frío
que
no termina de congelar mis huesos
y
ya no existe
la
posibilidad de una sunamita*
que
duerma en mi seno
y
dé calor al rey David…
Han
fallado los pronósticos
y
todos los soportes:
se
rompieron los grillos,
quebraron
los candados
rompieron
puertas y postigos
y
el enemigo entró
como
una torrentera **
y
se llevó todo por delante
hacia
la desembocadura
hacia
el mar
hacia
la nada
y
ya no hay nada que guardar…!
NOTAS:
* Libro primero de los Reyes, 1, 1-5
** Recordando los días de las inundaciones en Valencia, en Octubre de
2024.
Mariano
Ibeas 8/11/2024

No hay comentarios:
Publicar un comentario