DOCE
“Él
me dijo: : Nada más que me vacío en mis pasos,
como
si estuviera partiendo, yendo…”
(Adonis,
“Adoniada”, pag 203.)
Hoy
que no sigo a nadie
voy
contando mis pasos
lentamente
y
nunca estoy seguro de dónde
pongo
el pie,
por
miedo a que la tierra
me
falle,
a
que me falte el aire
para
poder respirar,
por
no tener asidero
ni
baranda
ni
poyo donde sentarme;
desierto
por mi sed
al
no encontrar el agua
ni
el manantial,
la
alfaguara que no mana
y
el frío por la noche…

No hay comentarios:
Publicar un comentario